Nuestra historia


Mar de Obsidiana crea sus cimientos cuando Manuel Gamio llega al Valle de Teotihuacán y enseña el tallado de obsidiana a los pobladores de la recién descubierta Zona Arqueológica de Teotihuacán, creando así el oficio de artesanos en obsidiana. Los artesanos realizaban el tallado de obsidiana de manera rudimentaria, con amoladoras o afiladoras habilitadas con una rueda esmeril. Esta herramienta se hacía girar de manera manual, el trabajo lo realizaban 2 personas, una hacia girar la rueda esmeril mediante una palanca de mano y la otra tomaba una pequeña obsidiana e iniciaba, creando el arte; de esta forma el abuelo José -nuestro fundador- empieza a hacer sus primeras piezas.

Posteriormente el abuelo José viaja a los Estados Unidos donde trabajó como brasero durante la Segunda Guerra Mundial, ahí descubre que puede hacer el trabajo de forma más eficiente a través de motores eléctricos. El primer motor que compró cuando regresó de Estados Unidos, en 1950, todavía es utilizado en el taller de Mar de Obsidiana.

Cuando su hijo Nemesio tiene 11 años le enseña todas las nuevas técnicas para la realización de las piezas. Anteriormente solo se realizaban los ídolos del Sol (Tonatiuh) y la Luna (Metztli) y algunas piezas que se realizaban por encargo. Cuando Nemesio transmite las herramientas y técnicas a sus hijos, los cuales empiezan a imaginar y crear piezas aun más detalladas.

Nuestro compromiso en Mar de Obsidiana es que tengas una pieza hecha con amor, pasión e ingenio.

¡Gracias por ser parte de nuestros 75 años de historia!